El título de su charla será: “Nuevas tecnologías… ¿un mundo feliz?”
Según sus propias palabras, Don Ramón no da el perfil de ratón de biblioteca. “Yo tuve la suerte de ganar la cátedra bastante joven, así que ya no estaba en situación de merecer, no me condicionaba ningún ascenso. Eso me permitió hacer lo q me diese la gana”. Así que entre otras muchísimas cosas se dedica a estudiar la ciencia y tecnología de nuestro tiempo.
Como cerezas que se van desgajando de un mismo nudo, Don Ramón nos irá mostrando una serie de ideas sueltas, de enorme trascendencia, pero que de un solo vistazo nos mostrarán una visión muy exacta de la realidad de la situación tecnológica que vivimos. Sólo mentes adelantadas pueden transmitir a un público no experto tanto, con ideas tan sencillas.
1. Nos guste o no vivimos en una sociedad tecnológica, lo que ha hecho del desarrollo tecnológico y su aplicación el eje, la vértebra del desarrollo social.
2. Esto tiene una consecuencia. El famoso debate odio a la tecnología/amor a la tecnología (tecno-fobia/tecno-filia), no tiene sentido hoy en día. Queramos o no, vivimos en una sociedad, un mundo tecnológico.
Atacar o defender la tecnología en cuanto tecnología, no tiene sentido.
Por tanto lo que no nos guste de este mundo, habrá que cambiarlo desde dentro de la tecnología, no desde fuera.
La tan llamada y poco comprendida Globalización, ha tenido una serie de consecuencias:
- Han caído fronteras, comunicacionales, espacio-temporales, políticas, económicas, etc.
- Todo está interrelacionado con todo, individuos, grupos, etc.
- Esta sociedad se convierte en una sociedad del riesgo, tanto en intensidad como en cualidad. Aumentan los riesgos porque hay un sistema enorme interconectado, la capacidad de predicción y control es cada vez menor.
Todo esto ha sido posible y potenciado por las nuevas tecnologías. Esto ya no tiene vuelta atrás.
3. El hecho tecnológico, incide en todos los órdenes. Este impacto en la historia humana no tiene precedentes, sobre todo en biotecnología y tecnología de la información. Esto influye en la economía, el derecho, la política, etc.
4. El tema de la ética se ha visto influido por la tecnologización. Por ejemplo:
- Esta tecnologización ha hecho surgir nuevos valores:
o La eficacia y la operatividad. La pregunta q uno se hace ante algo nuevo ya no es “¿esto qué es?”, sino “¿esto para qué sirve?”. Surge la eficacia como uno de los valores supremos.
o La información como valor. Ya no es “el conocimiento es poder”. Ahora es “la información es poder”. ¿Qué diferencia hay entre información y conocimiento? Información es acumulación de datos. Conocimiento es información organizada en función de unos fines determinados.
Con la información podemos enredar las cosas, pero a alguien con conocimiento no se le puede engañar.
Aun no hemos llegado a la sociedad del conocimiento. Seguimos en la sociedad de la información, sobre todo porque a muchos grupos no les interesa, entre ellos el político.
La información es ahora un valor emergente.
o La necesidad de comunicación como valor. Se ha creado una necesidad de la comunicación. Móviles, redes sociales, etc.
Y de aquí Ramón nos hace una nueva reflexión: el problema es q el exceso en un valor, genera el antivalor. Un exceso de comunicación conduce a una dependencia/adicción de la comunicación.
Estos valores ya no responden a la idea antigua clásica de valor: algo que tiene valor por sí mismo: la bondad, el altruismo, el conocimiento, etc. Esta sociedad tecnológica ha cambiado la noción de valor ético.
5. Convivimos con estos valores, y no nos podemos escapar de ellos.
Para poder vivir bien hay que hacer una selección personal de estos valores, y de la intensidad que le vamos a permitir que tengan.
Esto nos conduce a la “formación” del usuario de redes telemáticas así como a los individuos nuevos que acceden a la sociedad tecnológica. Hay que procurar esta formación.
A partir de aquí se abre el turno de preguntas.
Nizaar: ¿les afecta a las sociedades no occidentales y no tecnologizadas la sociedad tecnológica?
El software libre genera programas de software mejores que los de Microsoft. P.e. firefox con respecto a explorer.
También nos introduce don Ramón en el problema del control. Si bien el control de todas estas nuevas tecnologías y realidades lo tienen los pequeños grupos, o bien es más social, lo que permite posibilidades de reequilibrio interno. Por ejemplo el software libre.
Otra pregunta de otra oyente: los riesgos de la sociedad tecnológica son que algo en un sitio puede tener efecto en otro sitio mucho mayor… es decir, se rompe la proporcionalidad de la causa y el efecto.
A escala social, una determinada causa, por la interconectividad tan intensa que existe, puede dar lugar a resultados no previsibles. A la hora de la toma de decisiones, genera incertidumbre.
No queremos que se vaya, pero todo lo que comienza, debe terminar.
Don ramón se despide de nosotros con una afectuosísima ovación de nuestro público. Qué grandes momentos hemos tenido la suerte de vivir en nuestro Café con Kant.
Review de Guillermo Fernández y Nizzar Vizcaíno
Maquetación Nizzar Vizcaíno
Fotografía Marta Jiménez
A.C Alcadya

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