martes, 19 de enero de 2010

El aroma del café V
Sesión abierta: Hoy preguntas tú!

. martes, 19 de enero de 2010

La sesión que ha tenido lugar este viernes 8 de enero ha sido… como decirlo… fuera de lo normal.

La tensión se masca en el ambiente (al menos por parte del organizador y sus colaboradores)… el público también está nervioso.
Todos esperamos al invitado, ya que como quedó patente en la temporada anterior, sus sesiones son únicas. Filósofo y psicólogo psicoanalista, de la corriente lacaniana. Esto ya de por sí llama nuestra atención. Estamos expectantes, deseando que la sesión empiece. Casi parece más un grupo de psicoterapia esperando al terapeuta que los asistentes a un café con Kant, salvando las distancias…

Una llamada de última hora realizada por nuestro organizador, al que ya es hora de ir presentando: Nizzar Vizcaíno. El invitado no viene. Su padre está enfermo y ha salido da viaje al Puerto de Santa María.

Todo preparado. Todos reunidos. Más de treinta personas esperando para un evento organizado durante más de dos semanas… y el invitado, a última hora, no viene.

Nizaar Vizcaíno, como en otros muchos momentos importantes de su vida, decide improvisar. De todos empieza a ser conocida la nueva corriente de la filosofía terapéutica, o filosofía aplicada, en la que entre otras cosas, las personas tratan de encontrar un sentido a su vida, a la existencia, a lo que sucede. Así que nuestro organizador va a poner en juego todos sus recursos y los de la asociación para no desmerecer a nuestros apreciados asistentes.

Cual terapeuta de primera sesión de unidad de traumas y duelo, junto a uno de sus colaboradores se sube en la tarima de los invitados y asume el papel que no estaba previsto, pero que las circunstancias le obligan a adoptar.

A partir de aquí sucede algo… la realidad se transforma en un teatro mágico en el que ya todo es posible. Ahora los papeles se van a invertir, y en esta ocasión que el filósofo no ha venido, la sala del Bar Platea se inunda no de uno, sino de más de treinta filósofos. Y puedo asegurar firmemente y con rotundidad, que el altísimo nivel temático, de discusión e interés, si cabe, se ha incrementado.

¿Cómo ha sucedido este milagro?

Bueno, comencemos por el principio. Nizzar, sentado en la tarima junto a uno de sus colaboradores pone en marcha una técnica que va a provocar que la gente saque a su filósofo interior. Los invitados son nada menos que los asistentes. Ellos son los que van a proponer el tema y a dirigir la charla.

Abandona la tarima y reparte a cada uno un papel en blanco, y les pide que piensen en una pregunta, que ellos mismos sean capaces de responder, y que la escriban en el papel. Una vez que los invitados se han tomado su tiempo y han escrito la pregunta, el organizador recoge de nuevo los papeles: “¿Qué es más innato en el hombre, la cooperación o la competencia?” ó “¿por qué se puede estar triste a pesar de que las cosas suceden como deseamos?” ó … “¿Por qué el ser humano está repleto de limitaciones?”, son sólo algunas de las preguntas que nuestros invitados plantean. Soberbio, qué preguntas…

Nizaar empieza a mover la sesión. Con la frescura que le caracteriza pregunta a unos y a otros, propone ideas y anima a compartirlas. Los allí reunidos apenas necesitan un impulso para empezar a compartir su mundo interior, y él les da esa llave que necesitan. Enseguida surge el debate. El hombre es competitivo por naturaleza. O bien es cooperador por naturaleza. Hay dos posturas claras y en principio enfrentadas. La magia del lenguaje y la argumentación van consiguiendo lo que los políticos y muchos hombres de ciencia no han conseguido en siglos: el acercamiento. No es posible concebir la dimensión competitiva del hombre sin tener en cuenta a la vez su necesidad de cooperación: mis compañeros y compañeras son mis competidores por los recursos, pero nos necesitamos para conseguirlos. Hemos de trabajar juntos, y a la hora de repartir, lo justo es lo justo. Y de nuevo surge la mirada hacia este mundo que nos rodea, este mundo en ocasiones absurdo y desmedido donde el sentido de la justicia casi ya no se reconoce.

Pero continuemos profundizando en el alma del evento. Aparece el tema del suicidio. Y nuestro organizador se encarga de que entre todos podamos sacarle el máximo partido a este tema. Al parecer está relacionado, según todos los índices, con la cantidad de luz solar que el país en cuestión recibe. Desde un lado amigable donde nunca hubiéramos esperado otra cosa que aprobación, surge una voz en desacuerdo: “¡Eso es una falacia! ¡el número de suicidios es directamente proporcional al nivel de desarrollo industrial y de penetración del sistema capitalista en la sociedad! Los inmigrantes en los países “desarrollados” no se suicidan”. Estas palabras dejan a la audiencia en silencio. En el fondo sabemos que hay mucho de cierto en esto. Y aquí Nizaar empieza a tomar consciencia de las dimensiones que este evento está abarcando.

Y aquí enlazamos con otra de las preguntas formuladas: “¿Qué lenguaje puede destruir la mentira capitalista?”.

Una voz surge del fondo, inesperada. “Señores. Estamos en un tiempo en el que hay que pedir por favor que estemos de acuerdo en algo al menos durante dos minutos… éste, para empezar, sería un gran avance”. La chica que acompaña a este invitado no se queda a la zaga: “no puedo seguir viendo ni un día más lo que veo cada día (ella es docente). Un día decidí que a partir de aquí estoy dispuesta a llamar a las cosas por su nombre”. Hoy ser valiente no es elogiable. Es necesario. Carmen Soledad quiere decirnos algo más:

Economía vacía, crisis para los pobres

Ellos arcas llenas, de comisiones… estafadores

Hambrunas, racismo, drogas, elitismo, clases sociales

Ante la vista y la dignidad

Todos somos iguales

Controlados por la sociedad del consumo

Y la cultura del shock

Metiéndonos miedo

Para manejarnos mejor

El embudo ancho para ellos

Y para nosotros el estrecho

Miraremos las nubes

Intentaremos tocar el cielo

Verás como lo alcanzamos con la punta de los dedos

Aunque nos estén acorralando

Todavía podemos cambiar

Esta mal cuento

Impuesto

Esta ha sido la increíble presentación de la gente de STENDHAL ART , Su planteamiento es cómo construir un mundo mejor a partir de la belleza.

Ahora empezamos a entrar en una nueva esfera de conocimiento. Otra pregunta que surge de entre los invitados, la pregunta de las preguntas: “¿cuál es el sentido de todo?”. Tantos siglos dando respuesta y respuestas, y queramos o no, sigue siendo actual. La invitada a la que le toca responder: “el responder esta pregunta, es bueno, nos hace avanzar, pero en realidad encontrar la respuesta correcta no es lo más importante. Cada uno debe encontrarle el sentido a la vida, a la existencia, a lo que nos pasa”. Si sacamos estas palabras de este café con Kant y las ponemos en cualquier libro de filosofía profunda, budismo o psicología, nadie notaría la diferencia. Sin palabras.

¿Es el hombre un animal más?” Esta pregunta genera un debate muy interesante. Nuestro organizador se da cuenta de que la energía de los argumentos, el intercambio positivo, incrementado y enriquecedor fluye por sí solo. Esa llave necesaria para el encuentro, es visible que cada uno ya se ha apropiado de la suya. Es un verdadero foro filosófico. Y los argumentos continúan manando de las mentes y los corazones. Si observamos cuan diferente con respecto a los animales es en nosotros la consciencia y la capacidad de razonamiento, es mucho lo que nos diferencia… otra visitante interviene y nos dice; “sin embargo si miramos lo que es semejante, tenemos mucho en común con el agua, la tierra, el sol… sólo la mente, el pensamiento simbólico y abstracto parece que es lo que nos diferencia…”. Por lo demás somos como el universo, polvo de estrellas. Y aquí, justo aquí, los asistente dan un paso más, todos hacemos de puente, unos a otros… “ese pensamiento simbólico y abstracto, ¿es natural o artificial en el ser humano?” Una de las grandes preguntas de la filosofía y la psicología moderna. Y el debate en torno a este tema acaba de manera magistral: “¿es el hombre un animal más? Pues yo creo que la principal diferencia entre el ser humano y los animales es que el hombre y la mujer se crean, o mejor dicho, se recrean a sí mismos”. A estas alturas ya hemos dejado atrás a los doctores, catedráticos, investigadores de equipos de élite…

En este café hemos llegado de forma incuestionable, hemos constatado y dejado claro, más allá de toda evidencia y sin ningún género de dudas, la verdad que muchas veces es difícil de hallar: nos hemos encontrado con nuestro sabio, nuestro FILÓSOFO INTERIOR. Que traten ahora de convencernos de que los “simples” ciudadanos de a pie no sabemos>, no entendemos>, o no podemos>.

Y así, de buenas a primera, en el momento en el que ya todo es posible, una de las oyentes nos quiere leer una poesía.

Encerrados en nosotros mismos

Custodiados por perros

Manejándonos con la mente para podernos mentalizar

Cabezas duras que casi no pueden doblegar

Otras frágiles que doman como potro sin herrar

Cerebros huecos con estudios que creen que saben algo y no saben Na

Presión hasta no poder más

Obstáculos en el campo

Aunque no veas Na

Encerrados en una cárcel con las puertas abiertas

Todo a la vista es alegre

Sufrimiento tras sus puertas

Dementes con grandes mentes

Las normas incoherentes que a su vez son coherentes

Todo tiene sentido en el manicomio de los que roban cosas de laboratorio

Para evadirse de la realidad

Que nos aprieta y nos agobia

Iremos a una vida más justa

Para cambiarla por la rota

Extraordinario. Una poesía que nos hace pararnos, pensar, sentir, ser…

Y de nuestra reunión de invitados continúan manando verdaderas joyas del pensamiento, generados en el aquí y ahora por gente normal, que es la gente extraordinaria:

A la pregunta “¿nos podemos autodestruir?”, un nuevo planteamiento interesante. Una oyente habla de la apocatástasis: en la wikipedia podemos leer: poner una cosa en su puesto primitivo. Restaurar. Esta asistente nos habla de la vuelta al origen, en vez del fin de los tiempos…

Un miembro de Stendal Art dice: se habla mucho, se piensa mucho, pero, el pensamiento tiene que llevar a la acción. Ni siquiera el materialismo dialéctico queda sin estar recogido.

¿Por qué sigue el reloj siendo redondo cuando tenemos una concepción lineal del tiempo?”. Nuestro organizador nos habla del ensayo de San Agustín acerca de qué es el tiempo. Y la conclusión es: el tiempo no existe. Existe en nuestra mente, pero no podemos cazarlo. Y Oscar, otro de los miembros de Stendhal Art, nos hace otro regalo más:

Campos sembrados de medicinas

Cuando abro la puerta entran pesticidas

Nubes negras

Polución viva

Calles llenas de motores, horrores

No se puede ni pasear

Porque máquinas

Nos han echado para atrás

Robot sembrando asfalto

Donde antes bosques habitaron

Animales estrellados y aplastados en carreteras, vallados

Su libertad controlada por un animal

Más animal… supuestamente racional

Más reflexiones de nuestros invitados: “la vida muchas veces nos entrega muchísimo más que la reflexión” ó “la belleza más sublime está en lo sencillo”. . Y el organizador del evento sabe ingeniárselas y dirigir la orquesta para que todos, absolutamente todos tengan voz y puedan expresar sus cuitas, plasmar sus ideas y reinventar los debates. “Toda convicción es una cárcel”.

Y el debate termina con una última pregunta que uno de los asistentes le ha pedido a nuestro organizador que deje para el final. Y es “¿qué pregunta te hubiera gustado que hicieran?” y Nizaar Vizcaíno responde: todas y cada unas de las que habéis formulado.

Gracias a todos. Gracias


EL RINCÓN DEL ARTISTA

Esta vez nos reinventamos a nosotros mismos. No son relatos, no son poemas, es el relato de un diario.

No es posible recoger la belleza de las palabras que manaron de aquel escenario. Aun así vamos a tratar de, en lo posible, recrear el ambiente.

Estos son solo algunos de los retazos que Silvia e Iván (Appu) consintieron en desprender de ellos mismos para compartirlo con nosotros… ¿qué hay más íntimo que un diario?

Del alma de Silvia y Appu:

“Hay algo que se me aparece algunas noches cuando cierro los ojos…”

“Visto un abrigo recto y pesado que pica…”

“Hace años que no salgo con Sofía. Van pasando las clases y no me entero de una palabra. Una a una los alumnos se van acercando con notitas de despedida hacia mí. Un grupo de niñas sigue llorando”. Y en medio de todo este lagrimal, un perro que te mira como una persona, se sube al escenario.

“Un tren mata a una chica a la que creo, acabo de distraer al preguntarle la hora…”

“Mucho queda de todo eso en verdad, pero yo no soy la misma…”

“Ahora no huele a salvaje, a hierva pisada, a arena. Ahora no huele a nada…”

“Hay cosas que solo pueden provocar dolor cuando ya se las conoce…”

Un año especial que marcó un cambio… solicita alguien del público. 28 de junio: “hoy me voy de Buenos Aires. En la carretera vas tan lento que te pitan enfadados. Paras en una gasolinera, y pierdes el tapón del depósito en la carretera. Aun espero encontrarlo en algún arcén”.

“Nada de eso impide que escape por mi garganta tu ausencia…”

“Mi mujer me preguntó qué estaríamos haciendo ahora si hubiéramos tenido un niño…”

“No volviste más que para volver a irte…”.

Son retazos de vida, momentos ya huidos, demonios que se creían vencidos. Pero ahora es de nuevo presente: nuestra biografía desafía el tiempo psicológico.

Silvia se desnuda, a pesar de ella misma se quita la máscara. Nos abre su vida, pero no admite miradas indiscretas.

“Mi hermano con su mujer se muestra muy nervioso. Nos pide que nos lavemos las manos y nos da un discurso. Tiene una noticia importante que darnos. Al fin y al cabo no es más que la ilusión de tener un hijo…”

Ivan deshace el contrapeso, arrogante, liviano. Es un caballero de los de darga antigua, con poesía en vez de pan bajo el brazo. Appu supone el caballero descompuesto, la mano reposada, el canto elegante, pausado.

“Me gustan las mujeres, el color de sus bragas, el cuenco y la lira, Amelie, soñar contigo antes de dormirme, el riesgo, mis ojos azules, el hombre lobo en busca de la mujer pantera…”.

Ella permanece junto a su voz, cree que detrás de sus folios puede esconderse, mientras nos habla de cómo su madre la vestía de rojo… “somos los únicos extraños…”. El fondo de su alma habla por sí misma, aun a pesar de ella:


“Sentirme desnuda en unas sábanas ajenas en el amanecer…”

“…que me hablen mirándome a los ojos…”

“… y no me gusta el miedo”.


Review de Guillermo Fernández
Maquetación, Nizzar Vizcaíno

A.C Alcadya



1 comentarios:

Ivan Vergara / Appu dijo...

Hey!! he anexado una entrada en mi blog para que se acerquen a la lectura de este genial blog, gran proyecto, un placer poder participar con ustedes.

Saludos!

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