Hoy tenemos el honor y el placer de contar con Don Jesús de
Garay. El tema: Filosofía Occidental vs. Filosofía Oriental
Pero antes de que todo empiece, tenemos una visita especial, en cuanto a la difusión de este evento se refiere: hoy viene la televisión. Tenemos promoción local. La cadena que entrevista a nuestro organizador, Nizzar Vizcaíno es Onda Giralda. Nizzar no tiene ningún reparo en explicar ante el foco, la cámara y la entrevistadora el espíritu de este evento, el acercar la filosofía a la gente de la calle, el traer artistas invitados que por amor al arte y de manera gratuita nos dan lo mejor de ellos mismos, y por fin la base que está detrás de todo sosteniendo los eventos: la Asociación Cultural Alcadya.
El ambiente que se respira es excepcional. Se tiene hambre, quieren conocer la filosofía, opinar, aportar, construir… el aforo está repleto, de fuera se traen más sillas… el pasillo lleno de gente viendo el evento de pie… y comienza nuestro organizador a presentar a Don Jesús de Garay.
De nuestro invitado llama la atención su saber estar, su humildad y su cercanía. Tiene una forma de transmisión muy peculiar. Es un orador nato, un hombre ejemplar, de honestidad irreprochable… tiene en cuenta en todo momento a su audiencia. No quiere ser el protagonista, quiere que todos seamos los que construyamos el evento…
Y Don Jesús comienza a relatarnos. Esta vez nos vamos a adentrar en el mundo moderno, en el mercado, la tan llamada globalización, que como luego dirá Don Jesús, no es más que una forma de llamar a la hegemonía del mercado sobre las naciones, comunidades y culturas.
Aparece Isabel Ramírez, nuestra maestra de la estética y el arte moderno… y se abrazan. Como más tarde nuestro invitado dirá, “se pueden hacer muchas cosas con la filosofía”. Aunque parezca extraño, este saber también toca los corazones.
“Siempre he defendido que la filosofía es una dedicación muy abierta y que proporciona una forma de pensamiento abierta, que para el resto de la vida puede ser fundamental”. La filosofía es vocacional, nos dice Jesús. “Sé ingeniero, decía mi padre”, pero su corazón ya estaba comprometido.
Es amor a la sabiduría, amor a la conciencia, al conocimiento, al orden y al desorden… hacer filosofía supone ir más allá de nosotros mismos… nuestro invitado nos hace viajar.
La primera cuestión que nos establece es la de que el debate entre la integración entre oriente y occidente tiene que ver con el fenómeno de la inmigración, y toca de fondo al mundo islámico: 11s, 11m, Al-kaeda, Irak, Afganistán, etc…
Pero antes que todo eso tiene lugar otra pregunta: ¿Qué es Oriente? ¿Qué tiene q ver Indonesia con Marruecos, aun siendo los dos musulmanes? ¿O Mongolia con Japón? ¿O China con Pakistán?
Sin embargo al decir Occidente ya decimos mucho: somos los mejores… tenemos hegemonía militar, cultural, económica, tecnológica, científica…
Y entramos de nuevo, como en otras ocasiones ya conocidas en Café con Kant, en las sombras del imperio. Occidente ha colonizado, intentado occidentalizar desde el s. XIX a buena parte del mundo. Y aun no habiéndolo conseguido, nos sentimos muy fuertes: hemos superado la Edad Media, la superstición, tenemos
tecnología, hay riqueza… tenemos poder.
¿Qué nos lleva a esta actitud? ¿De dónde nos vienen esos prejuicios, que nos hacen sentir por encima del resto del mundo? Bueno, por una parte creemos que sabemos cosas que no saben el resto de las culturas, y es el que se refiere al conocimiento científico…
Pero Jesús nos pone rápidamente en situación. Esta superioridad es falsa. Es cierto que frente a otras culturas hemos avanzado, pero el problema de hoy es que queremos preservar nuestros valores culturales europeos, españoles, andaluces… una identidad cultural… y aquí nos tropezamos con una cuestión que ha hecho correr ríos de tinta: creemos que hay una esencia cultural que hay que preservar: somos europeos, o españoles, o andaluces, o gitanos… o bien nos olvidamos de esta cuestión, de que no existe esa identidad cultural que defender y apostamos por el mestizaje. Este es el reto, estas son las dos opciones que nuestro invitado nos plantea...
Los asistentes empiezan a aportar sus increíbles conclusiones. Por un lado se habla del nihilismo de fondo que occidente mantiene tras este capitalismo, y que necesita tomar de la espiritualidad oriental, que la riqueza no es solo oro o petróleo... Por otro lado ¿qué hacemos con los valores occidentales, que pensamos que son universales? ¿si las otras culturas no los aceptan sacamos los tanques? ¿si no nos gustan los talibanes los bombardeamos? ¿si Saddam Hussein es un tirano le hacemos una guerra? Esta hasta ahora ha sido una manera de imponer los valores occidentales en oriente. Como vemos son interesantísimas todas estas cuestiones que entre el invitado y los asistentes se plantean.
¿Y qué se nos dice desde Oriente? Según Jesús se nos reprocha el hecho de que hemos puesto la libertad individual por encima de todo… la libertad moral de que cada uno puede pensar, opinar y ver el mundo como le de la gana. ¿Estaríamos dispuestos a renunciar a esta libertad individual para poder acercarnos a oriente?
Y de nuevo surge de los asistentes auténticas reflexiones dignas de cualquier simposio de filosofía. Un chico nos dice que es verdad que en occidente tenemos mucha libertad, pero que nos falta la base. Y frente a toda esa libertad estamos perdidos, no sabemos como manejarnos con ella… por eso tantas veces el comportamiento libre se confunde con el comportamiento irresponsable… tenemos la libertad de expresar lo que queramos, pero en verdad muchas veces no sabemos ni lo que decimos. Un coche es útil para llevarte y traerte, y cumpliendo esa función, debe ser barato, pero no… nos hemos ido de eso. Un coche es carísimo, porque con él también se vende el status…
En occidente nos sentimos abrumados por la información. Y con la libertad pasa igual. Tenemos tanta que no sabemos que hacer con ella.
A partir de aquí la charla comienza a dar un nuevo giro. Numerosos asistentes empiezan a plantear la cuestión de que oriente y occidente siempre han estado unidos. Buena parte de lo que sabemos viene de la India, gracias al Islam… la Roma del año 300 era una copia del mundo persa… Aristóteles es conocido en occidente por Averrores… y Alejandro Magno llevó su concepción del mundo por toda Asia. Sucede entonces que occidente antes fue orientalizado, y ahora este occidente orientalizado pretende occidentalizar el oriente…
En verdad hay una síntesis desde hace miles de años… pero es a partir de la modernidad europea que este continuo contacto se rompe, y se pretende desde entonces una imposición.
Sólo a partir de la modernidad europea, este continuo contacto se rompe.
Otra chica dice que ha habido muchos maestros y textos en oriente que hablan de la naturaleza humana, la filosofía del interior del ser humano. Con respecto a nuestra cultura individualista, ¿Qué podemos extraer de ellos? ¿Qué es lo que más nos conviene de nuestra filosofía y de todas las demás? ¿qué es lo más útil? Este es el quid de la cuestión. Lo interesante es dejarnos de prejuicios y coger lo útil, lo que sirva, lo que haga la vida sostenible, adaptable y funcional, da igual que fuente utilicemos.
De entre el público una voz se alzará y nos dejará una grave sentencia: “No hay que UNIR las culturas, sino TRASCENDERLAS”. Es nuestra falta de consciencia lo que dificulta el mestizaje o la trascendencia. Y Don Jesús nos responderá con otra: “Trascender la cultura: fusionar el corazón”.
Y de nuevo el debate va más allá de sus propios límites: No hay que unirse, sino complementarse, dirán entre otras dos asistentes. Cada cultura complementa a las demás. El ser humano es demasiado rico y complejo para que una sola cultura pueda abarcarlo… todas pueden servirse unas a otras para el enriquecimiento mutuo.
Y nuevas y extraordinarias reflexiones: “entre oriente y occidente lo que se necesita es tolerancia”, “Mi libertad empieza con el respeto de la libertad de la otra persona”, “La libertad para llegar a ella, es un camino interior muy amplio”.
Finalmente nuestros amigos de Stendhal Art ponen su nota final: “Jamás me he sentido con menos libertad en la vida. Me siento más manipulada y más manejada que nunca… a veces siento que somos títeres mentales…”. ¿Por qué no somos capaces de consolidarnos, de consolidar ideas? Y nos acordamos del lema de Stendhal Art: transformar la consciencia y construir un mundo mejor a través de la belleza.
Por último Don Jesus De Garay nos dirá: “sin libertad no hay nada, pero sólo con libertad, tampoco hay nada. Primero hay que afirmar la libertad. Pero luego hay que construirla. Hace falta un trabajo permanente, continuo, porque el sistema, las estructuras tienden a hacerte borrego… la libertad tenemos que construirla unidos, entre todos”.
La sala estalla en aplausos, y Don Jesús nos mira casi con admiración… otra serie de momentos extraordinarios compartidos en el bar Platea.
EL RINCÓN DEL ARTISTA
Concierto acústico del grupo ALVAH. Nuestro coordinador presenta lo que se conoce como folk underground. Ya tienen terminado un EP que en breve van a editar.
Sus nombres, Guillermo y David.
Nizzar presenta el grupo, y comienza el espectáculo.
La impresión es de 2 cantautores juntos, guitarras acústicas en mano, ritmo rápido, acelerado… El sonido tiene tantos matices que continuamente vemos pop español, barricada, pop ochentero, Enrique Búmburi, folk americano, blues…
Sentimos como nos recorre dentro. El ritmo se nos mete y casi no podemos pararlo…
La primera canción nos deja sabor de cotidianidad y de poesía:
“comienzan a despertar las primeras gotas del rocío…
Y no hay nada mejor que el doble cero de la mañana”
Pero claro, luego hay otra cuestión, que es… los acordes. Van uno tras otro, transportando, fluyendo, ritmo acelerado y pausado… y otra canción va apareciendo y llenando cada poro de la sala. Y un nuevo personaje se nos impone desde dentro: el señor quien:
“y el señor quien siempre tiene preguntas que formular…
Y recoge el frío de todos los poetas en una sola palabra
que invoca a los vientos…”
El público hace rato que no puede contenerse. Está animado, moviendo los pies nerviosamente, al principio, después, alguno empieza a tocar las palmas, otros se unen, por todo el local suenan las palmas, silbidos, y la bota de Guillermo marcando el compás sobre el suelo, como si de un country se tratara.
“Puede que tu memoria te la vuelva a jugar
No confíes en aquellos
Que solo saben adular
Hay muy poca luz en esta ciudad
Pero puedo encontrarte a tientas…
Las calles están muertas…”
Casi parece un reggae acelerado, country, blue grass…
Uno acompaña, bajo, otro canta, alto, su voz te llega porque sale desde su corazón, con el desgarro de los heridos …
Y David realiza un solo soberbio, nos coge a todos desprevenidos, y aun nos lleva más lejos por las notas de la nostalgia. No sabemos si subirnos al rodaje que la guitarra produce en el alma o sólo dejar de respirar y escuchar.
“Silvia se relaja entada en el porche ante el futuro incierto,
sin otra ocupación que otear el horizonte,
se sorprende sonriendo sin querer…”
Y Ahora un blues para “liberar nuestras almas de los diablos interiores”.
“Yo a veces creo que no me falta razón…
Cualquiera tiene un error, a todos nos puede pasar…
Y aunque tenga los bolsillos vacíos, yo prefiero decidir
No estoy hecho para mi generación ni para ninguna,
No sé si hago lo correcto, sólo busco mi camino…”
Esta pareja de músicos son realmente buenos. Las letras nos retrotraen a los valores míticos profundos de la cultura occidental que aun no se ha formando…
No es su historia personal, es el caminante… que todos llevamos dentro. Nos hace soñar con el desierto perdido, la llanura dorada y el viento seco… que todos llevamos dentro. El arma dormida, la mano tranquila… y fuego en el suelo.
De nuevo el blues se distorsiona, mardigras, cuntryglass, blue gris…
Y cuando la canción no termina de acelerar, se agarra a éste, la retiene como el que tira de caballos desbocados, la frena y…
“Sólo…
Busco…
Mi camino…”
Vamos más allá de lo convencional, Guille grita sobre el micrófono:
“Voy a sentarme en tu cama para contar las nubes
Voy a esperar que la lluvia barra esta destrucción
Crearemos nuevos horizontes para la vida real
Partiremos hacia algún lugar donde nadie
Nos pueda encontrar…”
Acordes libres, llenos de esperanza “partimos hacia algún lugar…” y la fuerza del esplendor y nuevos horizontes nos llevan allí, y es otra vida…
“Dice que todos somos iguales
Cuando llega el fin santos y bastardos
Nos pudriremos igual
Correremos sin parar
Esta carrera de saltos…
Ya no hay nadie que se acuerde de mí…”
Dos voces a la vez, voces parejas, guitarras en general, armonía… que va más allá de las sensibilidades entendidas, constreñidas, más allá de los sueños…
Y de nuevo un sorprendente punteo de David…
Ya no sabemos adonde irnos, estamos en el cielo, estamos en el infierno… imposible describir lo que lo que allí vivimos. La canción, como otras veces, termina desacelerando lo imparable, apenas recuperamos el aliento, final en comparsa, vals “hablando sobre el fin del mundo… actual”.
De las llanuras solitarias nos llega un sonido, lejano el viento. La canción, “ciudad carretera”. Ni Duncan Dhu en sus mejores tiempos. Guitarra y armónica, un lenguaje acompasado, dos voces que hablan distinto pero dicen los mismo.
“Nosotros que vamos desalmados y sin miedo…
Guiados por nuestras propias leyes…
Y la pequeña muerte escondida en cualquier esquina del sábado noche…”
De lejos llegan otros sonidos sin tiempo, de las llanuras de los pieles rojas, cherokre, sioux, apaches…
Casi vemos a través de los ojos del indio “nosotros los abandonados, nosotros los engañados…”
“En la ciudad corretera las chicas se pintan los labios con sangre y se perfuman la ropa de amantes heridos…”
“Con el corazón en las manos viven el ansia tantos hombres q buscan el lado oscuro… de la luna… en la ciudad carretera”
El público estalla en ovaciones. El tiempo parece detenerse, y ahora dentro de nosotros la carretera llega aun más lejos. El público sigue pidiendo otro bis, pero a veces la realidad impone sus límites…
Nuestro organizador despide el evento. Él mismo parece exaltado, demasiados rios de emoción han corrido esta noche por el bar Platea. La gente se pone de pie y no deja de aplaudir. David y Guillermo saludan a su entregado público. Y Ellos nos dan las gracias...
Review de Guillerno fernández
Maquetación, Nizzar vizcaino
Fotografía, Aldara Arias
A.C Alcadya





1 comentarios:
Todo un lujazo de review del concierto. Muchas gracias por todo. Fue un auténtico placer tocar para todos vosotros. Un abrazo muy fuerte.
David Herrera
ALVAH
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